sábado, 2 de noviembre de 2013

Prefacio (I)

   El primer capítulo es en parte un Prefacio, explicando lo que el libro se propone y lo que no se propone conseguir, así que aquí puedo ser breve.
   No es un libro de texto, ni una introducción a un campo establecido. Es una visión personal de la evolución de la vida, y en particular de la lógica de la selección natural y del nivel en la jerarquía de la vida en el que puede decirse que la selección natural actúa. Sucede que soy etólogo, pero espero que las preocupaciones sobre el comportamiento animal no serán demasiado notables. El alcance previsto de la obra es más amplio.
   Los lectores para los que estoy principalmente escribiendo son mis colegas profesionales, biólogos evolutivos, etólogos y sociobiólogos, ecólogos, y filósofos y humanistas interesados en la ciencia evolutiva, incluyendo, por supuesto, graduados e interesados en todas estas disciplinas. Por consiguiente, aunque este libro es en algunos aspectos la secuela de mi libro previo, El Gen Egoísta, se asume que el lector tiene conocimiento profesional de la biología evolutiva y sus términos técnicos. Por otro lado, se puede disfrutar un libro profesional como espectador, aunque no se participe en la profesión. Algunos no especialistas que han leído este libro en su boceto han sido lo bastante amables, o lo bastante educados, como para decir que les ha gustado. Me daría una gran satisfacción creerles, y he añadido un glosario de términos técnicos que espero pueda ayudar. He intentado además hacer el libro tan cercano como sea posible para que sea disfrutable de leer. El tono resultante posiblemente pueda irritar algunos profesionales serios. Espero mucho que no sea así, porque los profesionales serios son la audiencia principal a la que quiero me quiero dirigir. Es imposible contentar a todo el mundo en el estilo literario, como en cualquier otra materia de gustos, y los estilos que dan el más positivo placer a algunos son a menudo los más enojantes para otros.
   Sin duda el tono del libro no es conciliador ni de disculpa -no es ése el estilo de un abogado que cree sinceramente en su caso- así que debo empacar toda apología dentro del Prefacio. Algunos de los primeros capítulos contestan a las críticas de mi anterior libro, lo que puede repetirse como respuesta al actual.


No hay comentarios:

Publicar un comentario